viernes, 5 de mayo de 2017

Noviembre, capítulo 11: ¡Cómo mola vivir sola!

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Bueno, queridos, después de varios meses de silencio, os dejo un nuevo capítulo de Invierno. Esta es la primera de una serie de tiras cómicas que se van a titular "Cómo mola vivir sola" y que tendrán a Isa como protagonista en sus primeras experiencias fuera de casa.

Me gustaría intercalarlas en distintos momentos de Invierno y que fueran un comic relief, o, en otras palabras, aligeraran la historia con unos toques de humor y costumbrismo. La historia de los personajes en Invierno va a ser bastante oscura, así que no estará de más echarse unas risas con las desventuras de Isa y su doble.

He presentado esta historieta a un concurso de cómic. Uno de los requisitos del concurso es que las historietas tuvieran entre 3 y 5 páginas. Me ha venido bien para forzarme a resumir la historieta y para ponerme una fecha de entrega (al final me pasa como con el capítulo 10, el diario de Nacho, si no es por concursos, no me pongo a dibujar...).

¿Cómo se hizo la historieta? Bueno, esta vez ha sido bastante simple. Como podéis ver, tiene una base de dibujo a tinta. He usado rotuladores de punta fina, rotulador edding negro y rotulador pincel. Buscaba un dibujo bastante simple que sirviera a la historia. Mientras estaba abocetando la segunda página, me di cuenta de que le vendrían bien unos toques de color (más o menos a la vez que diseñé las viñetas flotantes de la página 2). El problema es que ya había empezado a dibujar la historia sobre una cartulina y a entintarla con rotuladores que no son indelebles. Por lo tanto, tuve que calcar los dibujos sobre un papel de acuarela y pintar ahí los colores, por separado. Luego lo monté todo con Photoshop. Ha quedado bastante bien, aunque he tenido grandes problemas para sacar los tonos más claros de la acuarela (aunque nuestro ojo los vea, el escáner apenas los detecta). Al final he tenido que recurrir a fotos y muchas capas de ajuste en photoshop...

Me gustaría ir publicando estas historietas en fanzines y revistas. Creo que le pueden dar difusión a Otoño / Invierno y que el público que no conozca la historia puede empatizar con Isa. Aunque no estoy segura de si se entiende bien lo de su doble... habrá que verlo.

Os dejo con algunos bocetillos:


Entre dos se limpia todo más rápido! (atención a la camiseta desteñida)

¡Cómo mola vivir sola!

jueves, 27 de abril de 2017

Segunda edición

¡Saludos primaverales!

Ante todo, quiero disculparme porque hace siglos que no publico nada en el blog. Estoy teniendo unos meses muy intensos, apenas tengo tiempo para mis cosas entre las clases, los fregaos en los que me meto y los viajes que me estoy pegando (creo que voy a batir mi récord de fines de semana seguidos viajando, este finde será el séptimo, llevo así desde mitad de marzo y tengo unas ganas que no veas de pasar un fin de semana en casa).

También ha sido una racha muy buena para el cómic, he hecho una entrevista para un canal de Youtube, una presentación en una librería, he ido al Salón del Cómic de Barcelona, y también a las ferias del libro de Zaragoza y Monzón. Vamos, un no parar.

Pero hoy que he sacado un ratito, quiero comentaros las novedades de la segunda edición de Otoño. Sí, así es, la primera edición, que salió en marzo de 2016, y que tuvo una tirada de 100 ejemplares, se ha agotado. Ya hay 100 otoños repartidos por el mundo! ^^ Y de cara al Salón del Cómic tuve que hacer una segunda edición. Para imprimirlo repetí con Huella Digital, una imprenta de Zaragoza, que son muy majetes y bastante económicos. La segunda edición es bastante parecida a la primera, no he cambiado nada de los contenidos, aunque he intentado corregir errores gráficos. De todos modos, quiero haceros una lista de las diferencias entre la primera y la segunda edición, así que allá vamos:


Izda: primera edición. Dcha.: segunda edición.


1 - El precio


No sé si conocéis el concepto "economía de escala", consiste en fabricar muchas unidades de algo para que salga más barato. Pues bien, esta vez he hecho una tirada de 50 libros, en lugar de 100, y eso se ha notado bastante en los costes de impresión. Cada ejemplar de la segunda edición me ha costado casi el doble que los de la primera. Es una pasada, sí :( y en parte ha sido por imprimir una menor cantidad. Pero ya había vendido a casi todos mis familiares y amigos y tenía poca confianza en poder vender otros 100, sólo a desconocidos. Así que hice 50, con la consiguiente subida de precio. La nueva edición de Otoño cuesta 18 €. No gano mucho, la verdad, pero ha sido una decisión más práctica que económica. De todos modos, el número 18 no está tan mal, no? Es como "mayor de edad". Y de 15 a 18 tampoco hay tanto... de todos modos, por sus características (170 páginas a color), Otoño nunca ha sido un cómic barato de producir.

2 - El papel


Me diréis: ¿el papel importa? Pues sí: la primera edición se imprimió en papel estucado de 115 grs., ligeramente satinado. Este papel tenía sus pros y sus contras: era bastante grueso y agradable al tacto, como de portada de revista. Pero tenía unos brillos que no quedaban muy bien con las técnicas que empleo en el cómic (se supone que una acuarela no brilla, ni tampoco un dibujo a lápiz ni a tinta). Además que el cómic era muy pesado, y yo quería que pudiera trasladarse fácilmente (para que se pudiera leer en el bus, o en un viaje, en cualquier momento). Y que fuera un poco más barato, a ser posible.

Total, que después de consultar varios papeles con el dueño de la imprenta, me decanté por un papel Oikos de 100 grs., que según me dijo, quedaba muy bien para el cómic. Era más ligero, no tenía esos brillos, y era un poquito más cálido (no era blanco nuclear). Y el tacto era más parecido al papel. Pero cuando recogí los cómics, me llevé una pequeña decepción: el papel se transparentaba un poco. Y no era más barato, de hecho, era más caro, en comparación...

Bueno, primer fallo mío, por no preguntar precios a tiempo (di por sentado que, al tener menos gramaje, sería más barato).

Se nota un montón el cambio de papel en el peso...


3 - Mejor resolución


Los capítulos 1 y 2 tenían un problema de resolución, se veían pixelados. Y es que en segundo de carrera no se me ocurrió nada mejor que editar esos capítulos a 100 ppp, aunque la resolución idónea para imprimir fueran 300 ppp. Típico fallo de principiante. Algún día volveré a escanear los originales y remasterizaré esos capítulos, pero es algo que me va a llevar tanto trabajo (hay muchos fallos en el original) que para esta ocasión he hecho un apaño con Photoshop y el resultado es que los capítulos 1 y 2 se ven un poco mejor, aunque aún se nota un poco el pixelado en los textos.

Izquierda: primera edición. Derecha: segunda edición


4 - Cambios de color


Este es el apartado en el que hay más diferencias. Algunas han sido voluntarias y otras no, la verdad. Y mira que la imprenta es la misma. Pero bueno, estas cosas de impresoras son un poco misterio para mí...
  • La contraportada ha cambiado de color, aunque el archivo que mandé sea el mismo. La segunda edición es un poco más clara, y no se ven tan bien las hojas estampadas. Para mi gusto, molaba más la contraportada de primera edición... no sé... estoy pensando si habré cambiado sin querer la configuración de color...


  • ¡El capítulo 2 es azul! Madre mía, cuando lo vi, se me cayó la cara de vergüenza... resulta que, cuando estuve ampliando la resolución de los capítulos 1 y 2, no me aseguré de que los guardaba en modo escala de grises. Y debí de cambiar en algún momento al modo RGB, sin darme cuenta. Total, que el capítulo 1 está en escala de grises (bien!) pero el capítulo 2 está en RGB, y por tanto, los grises han salido bastante azulados. Una pena, esto es lo que pasa por hacer las cosas deprisa y corriendo, si hubiera dejado una semana más de margen para hacer un ejemplar de prueba, habría visto el fallo y lo habría corregido.
Izda.: primera edición. Dcha: segunda edición. Aunque se vean iguales, la segunda es ligeramente azulada.

  • Capítulo 6, flashback de cómo se conocieron Isa y Nacho: he limpiado un poco las páginas que  están pintadas con café. También he reestructurado algún diálogo, cuando las hice no controlaba muy bien el flujo de lectura y a veces no quedaba muy claro en qué orden se leían las cosas.



  • Capítulo 7, con los malditos amarillos. En la primera edición, este capítulo tenía unos amarillos chillones que no venían a cuento (de hecho, eran más bien anaranjados o verdosos en el original). Total, que hice varios ajustes de tono con Photoshop y al final conseguí que se parecieran más a lo que yo quería. Son bastante perfeccionista con los colores y me molesta que la versión impresa no corresponda con lo que he pintado. Aparte de temas de armonía, considero que los colores expresan emociones, y me molesta cuando me cambian los tonos... porque me cambian la sensación del dibujo.





  • Capítulo 8. Al final del capítulo 8, cuando Isa y Luci se van a dormir, las tres últimas páginas. Recuerdo que, cuando las estaba pintando, decidí tirarme a la piscina y no entintar nada, dejar el dibujo tal y como estaba a lápiz y barra de grafito. Lo que quería conseguir era una sensación de calidez (el trazo del lápiz es cálido y el de la plumilla o rotulador, frío). El resultado... bueno... no estaba mal, pero lo que salió por imprenta tenía unos marrones muy fríos, era casi barroco. Así que de nuevo hice unos ajustes de tono para que tuviera mejor aspecto.


  • Capítulo 9, en el rito de paso de Luci también hice algunos ajustes de tono, en general todo más cálido y más intenso.
  • Los dibujitos que hay entre capítulos (Nacho y Luci bailando, las cabras, Luci de colegiala sexy) ahora se ven con más nitidez y contraste.


4 - Biografía


He actualizado la biografía... ya no vivo en Madrid, aunque sigo haciendo práticamente lo mismo, jejeje... (lo digo por las clases de alemán y de cómic). Lo primero espero dejarlo el año que viene, y lo segundo, espero repetirlo durante toda la saga, en invierno, primavera y verano!


5 - El nombre en la portada


Parece una chorrada, pero es que la primera edición no llevaba mi nombre en la portada (aunque sí que aparecía en el lomo). A ver, tiene una explicación... no me gusta firmar con mi nombre. De hecho, mi firma artística es un símbolo que reúne mis iniciales (S.P.B.) y siempre que puedo uso eso antes que el nombre. Cuestiones de representatividad? O sólo es por vergüenza? El caso es que en nuestro mundo se suele poner el nombre del autor en la portada del libro, aunque sea en letra pequeña, así que intenté colocarlo sin que molestara mucho y en una tipografía que no fuera Comic Sans... (ya me han calado bastante las críticas por esa tipografía).





Como podéis ver, la segunda edición tiene algunas mejoras, pero aún no estoy satisfecha del todo. Me gustaría haberla preparado con más tiempo, pero estuve dibujando una historieta para una revista y al final me pilló el toro con los días contados para poder llevarlo al Salón del Barcelona. La verdad, gestioné mal mis prioridades -la maldita revista no sé cuándo saldrá y ni siquiera voy a cobrar por ella-, pero de todo se aprende una lección, y sé que para la próxima vez que edite cualquier cosa, seré mucho más delicada con la configuración de color y haré todas las pruebas que haga falta para comprobar que los tonos están bien. Y preguntaré bien el precio del papel...





domingo, 26 de febrero de 2017

Noviembre, Capítulo 10: Diario de Nacho



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Estoy muy contenta de poder mostraros por fin el primer capítulo de Invierno, después de meses de trabajo. He puesto mucho cuidado, trabajo e investigación en este capítulo, aunque sea cortito. Si queréis saber más sobre el proceso de su producción, lo he escrito detalladamente en esta entrada.

Gracias a Víctor por la caligrafía ;) es la voz de Nacho.

Espero vuestros comentarios en el facebook o en el blog ;)

Diario de Nacho: el proceso

Me ha parecido necesario escribir una entrada aparte sobre el proceso de producción del primer capítulo de Invierno. Por una parte, quiero justificar el tiempo que he tardado en hacerlo; y, por otra, ha sido uno de los capítulos más complejos que he hecho hasta ahora y quiero compartir con vosotros todo lo que me ha llevado a las nueve páginas que forman el capítulo.

Si aún no habéis leído el capítulo, podéis hacerlo aquí.

Dicho lo cual: ¡empezamos!

Conceptualización


Las primeras ideas para este capítulo surgieron hace más de un año, cuando estaba empezando a gestionar la publicación de Otoño. Pensé que, como no había hablado mucho de Nacho en el primer libro (que se centra más en Luci), ahora era el momento adecuado para profundizar en el personaje y su contexto. Nacho tiene un diario (que esconde bajo llave) en el que escribe todos sus pensamientos, especialmente aquellos que no se atreve a confesar a los demás. Por tanto, una manera original de abrir una ventana a Nacho era mostrar su vida a través de su diario. De esta manera, podía combinar los pensamientos de Nacho (en forma de narrador) y las imágenes de su vida cotidiana.

Formalmente, tenía claro que este capítulo, al ser el primero de Invierno, tenía que ser impactante visualmente. El primer capítulo de un cómic es el que nos atrae y nos "convence" de que compremos el cómic y nos quedemos leyendo. Como a Nacho le gustan mucho las camisas de cuadros, elegí un diseño reticulado de 3x3 viñetas que le diera al diario un aspecto "claro y ordenado". Me permitía también contar la historia a través de instantáneas sin muchas complicaciones formales, como si se tratara de un storyboard para una película. Por último, elegí una paleta de colores reducida: café y azul. El café me encanta, ya lo sabéis, y desde pequeña me han gustado los papeles teñidos a mano para escribir cartas, diarios, etc. Estuve pensando en incluir una cuadrícula (como si usara papel cuadriculado para escribir), pero me da bastante tirria en realidad, y prefiero que los dibujos y las letras no tengan ninguna línea añadida que les moleste. Por tanto, el aspecto de este capítulo quedó decidido desde muy pronto: fondo de café, viñetas de colores azulados y verdosos (resultado de mezclar el café con la acuarela), y recuadros de narrador claros. La letra de Nacho, en contraposición al marrón, sería de color azul.

Estuve un tiempo elaborando su trasfondo. Tenía que diseñar los personajes de la familia (la madre, el padre y el hermano pequeño) y la escenografía (sobre todo, su cuarto). Terminé ambientándome en la casa de un amigo y en algunos tópicos españoles. La casa de Nacho es bastante clásica con algunos toques modernos, y, sobre todo, lo que me interesaba era su habitación, la litera en la que duerme con su hermano pequeño y el armario en el que guarda con llave su diario.









Hay más bocetos, pero os pongo sólo una selección...



Caligrafía


Parece que ya tenía unos cuantos ingredientes para empezar a dibujar... ¡pues no! Tenía que entrar en juego la caligrafía. Resulta que el curso pasado fui a un taller de caligrafía que duró una mañana, pero me dejó una impresión profunda y unas maravillosas fotocopias de caligrafía francesa que me llevé a casa. Una de las críticas más repetidas de Otoño era que la tipografía de ordenador (Comic Sans, para más inri) chocaba mucho con el dibujo, y que le pegaría más una letra escrita a mano. El problema era que mi caligrafía es bastante mala, y andaba en busca de soluciones. Así que, aunque de niña nunca me habían gustado los cuadernos de caligrafía, durante unos meses me pegué una buena panzada a base de fichas, plumillas, líneas de guía, caligrafía francesa, medieval...







Otra idea que me empezó a rondar la mente era la de que cada personaje tuviera una caligrafía propia. Me explico: en el cómic, no podemos oír las voces de los personajes, sino que leemos su texto. Por eso, el texto nos indica el volumen, la dirección y el timbre de la "voz" de los personajes. Si habéis leído Sandman, sabréis que algunos personajes (como Delirio o Sueño) tienen una tipografía y una forma de los bocadillos propia. Siendo este capítulo el diario de Nacho, donde él escribe, era el capítulo ideal para poner en práctica esta idea.

Y aquí es donde entra en juego otro de mis intereses: la grafología. Ya sabéis que me encanta todo lo relacionado con la psicología, y me encanta la caligrafía; el resultado natural de mezclar ambas disciplinas es la grafología, que es la disciplina que estudia la personalidad a través de la escritura.

Según la grafología, mi letra revelaba que era una persona que unía mucho las ideas, ensimismada, nada cuadriculada y más bien desequilibrada. Vamos, que tengo letra de loca (además que es ilegible). Esta letra no le pegaba a Nacho, así que tenía que buscar otros tipos de letra.

Primero, intenté imitar la letra de mis amigos. Estuve recopilando cartas y notas de algunos de mis amigos e incluso hice fotografías de sus apuntes. Luego, en casa, intentaba imitar su letra. Los resultados fueron bastante desastrosos: mi propia caligrafía era muy fuerte y terminaba imponiéndose a la de mis amigos.



Nora




Pablo




Víctor



Mi segunda estrategia fue que, ya que no podía copiar la letra de nadie, me inventaría una caligrafía para él. Estuve leyendo esta web sobre grafología (¡muy interesante!) y aprendiendo un montón sobre los espacios, el tamaño y la dirección de la letra, los puntos de las íes, los rabitos de las ges, las montañitas de las emes... etc. En base a estas teorías, intenté inventarme una letra para Nacho, de cero. Aquí tenéis el resultado, no me gustó mucho... además, como me pasaba antes, que mi mano es indomable y de repente coge una eme y hace una línea recta, o en vez de escribir la i, pone sólo el punto... ¡yo no sería una buena falsificadora de firmas!



Caligrafía inventada para Nacho


A estas alturas de la película, os estaréis preguntando: "pero, ¿vale la pena rallarse tanto por un cómic?". Pues sí, quizá a otras personas no, pero a mí me vale la pena. Veo el cómic como una investigación, en la que tengo que experimentar todo lo que pueda con la técnica pictórica y la manera de narrar. Si me voy a pasar a la escritura a mano, entonces llevo ese recurso al límite. El objetivo es conseguir que el lector "sienta" que está escuchando la voz de Nacho en su cabeza; la caligrafía es algo muy íntimo y nos conecta a la persona que la ha escrito.

Como no llegaba a ninguna parte, dejé este tema de la voz de Nacho un poco aparcado hasta que lo retomé más adelante, y empecé a preocuparme de otro de los asuntos que me preocupaba: el contenido de su voz.

Diálogos


Me enfrentaba a un narrador en primera persona, algo que no había hecho antes. Era una transmisión directa de los pensamientos de personaje y tenía que econtrar la voz de Nacho.

A estas alturas, me encontraba en la playa, en verano, haciendo un primer storyboard para el capítulo, y me encontré con algunas dificultades. No quería que sus palabras repitieran lo que ya decía la imagen (p.ej. "he ido a clase en bici", "mi madre me ha preguntado qué tal me ha ido el día"). Eso tiene un nombre, "palabras duales", y me recuerda a los libros infantiles... y eso no es lo que quería. Lo que quería era más bien que las palabras complementaran a la imagen, o que la contradijeran, o que incluso fueran en paralelo a la imagen (si os interesa el tema, hablo de ello en el resumen de noviembre de mi taller de cómic).

Un par de meses después, vinieron dos autores americanos a ayudarme en forma de cómic. Se trataba de Fun Home, de Alice Bechdel; y Blankets, de Craig Thompson. Ambos son cómics autobiográficos, bastante serios, preciosos, les tengo que hacer una reseña un día de estos! Y en ellos, el autor o autora del cómic hacían de narradores de su propia vida, te explicaban cosas, reflexionaban, conectaban contigo. Me encantó la capacidad que tenían de "resignificar" una imagen a través del texto... es como el título a una obra de arte, le puede cambiar completamente el significado.





Fun home, Alison Bechdel


Blankets, Craig Thompson


Más o menos por estas fechas, estaba dando el tema del texto en el cómic en mis clases. Así que cogí un par de páginas del capítulo, les quité el texto, y se las di a mis alumnos para que intentaran inventarse unos diálogos y una narración que pegara con las imágenes. Es un ejercicio muy chulo que recomiendo a todo el mundo!




Eva




Marcos

Podéis ver el resto de versiones en el resumen de noviembre.


Dibujo y pintura


Hay que decir que empecé a dibujar en octubre, coincidiendo con las Fiestas del Pilar y que me quedé sola en casa. La inestabilidad no me va bien para crear, y había estado todo septiembre buscando trabajo y sin saber si iba a poder independizarme. Por fin, en octubre, conseguí ponerme manos a la obra. Empecé a dibujar e, instantáneamente, volví a ser feliz. Es increíble lo fácil que es hacerme feliz (a través de mi arte) y el poco tiempo que le dedico... mis personajes se encargan de recordármelo por Facebook:





A lo largo de octubre, noviembre y diciembre, fui dibujando, entintando y coloreando el cómic. Esta fase tiene menos chicha conceptual que las demás, puesto que es más plástica... ya había decidido lo que quería contar y cómo lo quería contar. Retomé el dibujo, después de mucho tiempo; retomé la plumilla y la tinta, las reglas (tomé muchas medidas para hacer la rejilla), y por último el café y la acuarela. Por cierto, me noté la mano muy torpe, os dejo con algunas imágenes. 

En Navidades me encontré en un mercadillo un libro de Cómo dibujar a Mortadelo y Filemón. Lo compré sin dudarlo; mi infancia no habría sido lo mismo sin los geniales cómics de Ibáñez. Por aquel entonces, ya había terminado de dibujar el capítulo. En las últimas páginas, dejo el tono dramático de Nacho para cerrar con un toque de humor homenajeando a Mortadelo y Filemón. Siento que se lo merecen. Los que conozcáis la serie, espero que hayáis captado las referencias ;)



Uno de los factores que entró en juego fue el concurso de la FNAC. Todos los años, FNAC convoca un premio de novela gráfica junto con una editorial (ahora es Salamandra). Podéis ver las bases aquí. Hay que enviar 16 páginas que muestren un aspecto general del cómic (no tienen que ser contiguas), y un resumen de la historia. El ganador se lleva 10.000€ y le dan seis meses para terminar y publicar su cómic. ¡Es un sueño! Una de las condiciones es que el cómic tiene que ser inédito, por eso no puedo presentar Otoño. Quería presentar el primer capítulo de Invierno y algo más, pero me pilló el toro y al final sólo fueron estas nueve páginas. Quizá por eso no me cogieron. Nunca lo sabremos!

Para el concurso, escribí yo misma la caligrafía de Nacho. Provisionalmente.


La obra ganadora tenía buena pinta, así que supongo que es cuestión de seguir trabajando duro. ¡Otra vez será!


La voz de Nacho


Llegamos a la última fase de producción. Estábamos en enero y ya sólo me quedaba encontrar la voz de Nacho. Había descartado escribir la letra yo misma, y me había decidido por la letra de mi amigo Víctor, que era bonita, clara, y le pegaba bastante al personaje. Víctor es amigo mío desde hace muchos años y es uno de los amigos en quien me inspiré para hacer el personaje de Nacho. Por lo que tenía mucho sentido que él escribiera su letra y me ayudara a encontrar su voz.

Por mucho que intente ponerme en la piel de mis personajes, hay algunas experiencias que no puedo vivir en carne propia y sobre las que me es difícil escribir. Siempre es más fácil escribir sobre lo que conocemos, cuando escribimos sobre algo que no hemos vivido, estamos partiendo de "suposiciones". Uno de mis miedos al tener un narrador masculino es que los chicos me digan que no es creíble, "esto no lo diría un chico", etc. Por otra parte, no me gusta categorizar a mis personajes por sexo, los considero personas; pero la sociedad sí que los clasifica y les asigna roles de género. Así que decidí repetir el experimento de mis alumnos, pero con la totalidad del cómic. Le mandé a Víctor las páginas sin los pensamientos de Nacho, sólo con los diálogos, y él escribió lo que interpretaba que podía pensar Nacho y lo que pensaría él mismo.




Fue un proceso largo (ya que él vive fuera y no tiene escáner ni impresora, nos comunicábamos por carta y en sus visitas a Zaragoza); pero también fue guay, me gustó colaborar con él. Víctor aportó pensamientos muy frescos y auténticos que a mí no se me habrían ocurrido. Al final, hice una mezcla entre lo que yo había escrito y lo que él había escrito y de esa síntesis salió el texto que podéis leer en la versión final del capítulo.



Aproveché para corregir algunos fallos que había observado en la versión que mandé a la FNAC, corregí el color, los espacios entre viñetas, agrandé los recuadros de texto, quité alguna mancha de tinta traicionera y retoqué alguna viñeta del hermano que tenía dos manos izquierdas... jejeje!



¡Esa anatomía!


Conclusiones


Estoy contenta con el capítulo, en general. Siento que el resultado se acerca mucho a lo que tenía en mente. Por otra parte, en el proceso he aprendido un montón (caligrafía, relación imagen - texto, colaboración...). Pero también estoy cansada: si os dais cuenta, hace casi un año que empecé a pensar en este capítulo. Y, desde que empecé a dibujarlo, han pasado cinco meses. No estaría tan mal si hablamos de una obra de arte autoconclusiva, pero resulta que son nueve páginas de un libro que seguramente llegará a las 150. No puedo tirarme cinco meses para hacer cada capítulo, no es sano, no me concentro, el tiempo que le dedico es marginal, hay semanas en las que no avanzo nada, me amargo, me veo morir como artista, me auto-castigo... por suerte, tengo una buena capacidad de recuperación y siempre salgo fortalecida de mis crisis. 

Mi modo de abordar este capítulo se describe muy bien con esta tira de Sarah Andersen:




En los próximos capítulos probablemente simplifique un poco el dibujo y toda esta complejidad procesual, quiero compensar este capítulo tan "serio" y de trasfondo con algunas tiras cómicas sobre Isa y sus primeros pasos en la vida de piso. Y me prometeré a mí misma concentrar las sesiones de dibujo en el tiempo y reservar algo de tiempo para mi cómic cada semana.

Espero vuestras impresiones sobre el cómic (en la página de Facebook o en el blog) y espero que os haya resultado interesante mi proceso de trabajo. ¡Saludos comiqueros!